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Los Desafíos Legales que Enfrentan las Startups y Emprendimientos en Chile

Por Felipe Yáñez

En las últimas décadas, Chile se ha posicionado como un país con un dinámico ecosistema de emprendimiento e innovación. Se ha adoptado una política de digitalización progresiva de procesos, lo que ha potenciado el desarrollo científico-tecnológico. Hoy existe un ecosistema dinámico para la proliferación de nuevas empresas e iniciativas, desde programas público-privados, como aceleradoras, incubadoras y gestoras, que facilitan la entrega de información crucial a los emprendedores y soporte para el desarrollo de un proyecto.

Un hito central en la legislación de startups en Chile ha sido la promulgación de la Ley “Empresa en un Día”, que ha sido ampliamente utilizada por emprendedores para dar curso a sus proyectos y abaratar costos. Sin embargo, la Ley aún presenta complicaciones y no se ha cumplido la principal promesa: que una empresa pueda ser constituida en un solo día. Cada vez más son los emprendedores que están optando por llevar sus sociedades al sistema antiguo por diversos motivos que el nuevo sistema digital aún no ha podido atender.

Para que una empresa sea efectivamente funcional como un agente de mercado no basta con constituirla, sino que también el inicio de actividades ante el Servicio de Impuestos Internos, obtener la verificación de la actividad para emitir facturas, un domicilio tributario, patente comercial municipal, e incluso a veces obtener autorizaciones sanitarias. Todo ello podría demorar un mes o más tiempo, por no estar los sistemas cruzados internamente.

Ciertas notarías aún no se han modernizado y no trabajan con empresas constituidas digitalmente. Las reformas de estatutos de “Empresas en un Día” requieren firma electrónica del notario, pero no todos los notarios trabajan con aquel sistema. El problema se agrava fuera de Santiago, donde la cantidad de notarías es menor.

A su vez, son varias las entidades públicas que aún exigen el envío de documentación que es exclusiva para sociedades constituidas en el sistema antiguo. Es común que en formularios los campos requeridos exijan documentos como extractos inscritos en el Conservador, publicaciones en el Diario Oficial y personerías en formato de escritura pública; lo cual no aplica para “Empresas en un Día”.

A veces, las compañías prefieren contemplar en sus estatutos la agregación de pactos de accionistas con requisitos más complejos, para lo cual ya no bastan los formularios predeterminados que ofrece la plataforma de “Empresas en un Día”; como el vesting de acciones, stock options o las asignaciones de propiedad industrial sobre secretos científico-tecnológicos, entre otros. Para ello, se queda corto el sistema digital, por lo que muchas sociedades terminan portándose al sistema antiguo.

Otra limitante se genera a partir de la reforma a la Ley 21.366, pues el registro electrónico de accionistas se hace obligatorio de abrir y mantener actualizado en la plataforma digital para todas las sociedades de capital que se crean en este sistema. Uno de los problemas encontrados con frecuencia es que, al momento de actualizar el registro, no se actualizan las descripciones de participación realizadas previamente en los estatutos. Por tanto, para Empresas en un Día, cuando ocurre un cambio de accionistas se hace además necesario hacer una modificación de los estatutos, lo que traba el correcto avance del sistema.

La principal lección es que un emprendedor/a debe estar bien asesorado al momento de definir la estructura legal adecuada y requerirá la ayuda de un asesor para navegar cualquier sistema que haya elegido. Pues, a pesar de que a simple vista podría parecer la opción obvia y fácil constituir una “Empresa en un Día”, sobre la marcha esto podría generar costos más elevados que el sistema clásico de constitución de empresas.