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CRISALID: la empresa chilena que desarrolla ayudas técnicas para mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad

Lo que comenzó como una necesidad familiar, hoy se ha transformado en una empresa con impacto internacional enfocada en mejorar la calidad de vida de personas con discapacidad física y sus familias. Esa es la historia de CRISALID, emprendimiento liderado por Sofía Shand y que actualmente desarrolla soluciones personalizadas de rehabilitación, posicionamiento y apoyo al cuidado para usuarios de distintas edades y condiciones.

La motivación detrás de CRISALID nace desde una experiencia profundamente personal. Hace ocho años, Sofía y su familia adoptaron a su hijo con daño cerebral, enfrentándose desde el primer momento a una realidad compleja y poco visibilizada: la falta de ayudas técnicas adecuadas para personas con discapacidad en Chile.

“Nos dimos cuenta de todas las necesidades que necesita una persona con discapacidad en su diario vivir para posicionarse adecuadamente, trasladarse y, sobre todo, rehabilitarse”, comentó Sofía.

A partir de esa experiencia comenzaron confeccionando productos básicos de posicionamiento para sillas de ruedas, como cinturones, fajas y pecheras. Sin embargo, con el paso de los años, y el trabajo junto a especialistas y familias, CRISALID evolucionó hasta desarrollar una amplia variedad de soluciones técnicas adaptadas a las necesidades específicas de cada usuario.

Actualmente, la empresa confecciona sillas posturales, andadores de rehabilitación, arneses caminadores, canaletas, bodys de control postural, cascos, cuellos y distintos dispositivos orientados tanto a la rehabilitación como al posicionamiento y cuidado diario.

“Sabemos que nuestras ayudas técnicas han potenciado las capacidades de muchísimas personas con discapacidad que veían en su diagnóstico un límite en su evolución y han podido evolucionar contra todo pronóstico”, explicó la fundadora.

Uno de los aspectos más relevantes del trabajo de CRISALID es el desarrollo personalizado de cada producto. Las soluciones son confeccionadas considerando las necesidades particulares de cada usuario, buscando no solo apoyar procesos terapéuticos, sino también facilitar labores cotidianas de cuidadores y familias.

En los últimos años, CRISALID ha alcanzado importantes hitos de crecimiento, convirtiéndose en proveedor de instituciones ligadas a la rehabilitación en Chile y concretando ventas internacionales en países como Estados Unidos, México y Argentina.

La fundadora destaca que la internacionalización les ha permitido comprobar que sus soluciones responden a necesidades reales presentes en distintos países de América Latina. “Concretar ventas al extranjero ha sido muy satisfactorio para nosotros, pues nuestros productos ya se valoran en muchos países como un apoyo efectivo en la rehabilitación de personas con discapacidad”.

En este camino, el acompañamiento de Chrysalis PUCV ha sido un elemento clave para fortalecer el crecimiento de la empresa y proyectar su desarrollo futuro. “Los profesionales que nos han acompañado nos han ayudado a ver nuestras limitaciones para superarlas y también nuestro potencial para hacerlo crecer”, comentó.

Mirando hacia los próximos años, CRISALID proyecta continuar ampliando sus alianzas estratégicas, fortalecer su alcance territorial e internacional y seguir generando impacto positivo en comunidades y familias vinculadas al mundo de la discapacidad.

“Queremos seguir creciendo como empresa para llegar a muchísimos más usuarios y generar un impacto potente en la calidad de vida de las personas con discapacidad y sus familias”, concluyó.